Diagnóstico tardío de lepra

Informe de caso

 

Diagnóstico tardío de lepra

 

Late Diagnosis of Leprosy

 

 

Zenaida González Rodríguez1*

Electo Romero González1

 

1 Hospital Docente Clínico Quirúrgico "Joaquín Albarrán". La Habana, Cuba.

 

*Autor para la correspondencia. Correo electrónico: zgonzalez@infomed.sld.cu

 

 


RESUMEN

Se presenta el caso de un paciente ingresado en el Servicio de Dermatología de nuestro hospital con lesiones cutáneas úlcero-ampollar en la mano izquierda y afectación de la sensibilidad, de cuatro años de evolución. Al examen físico se constata engrosamiento de los nervios cubital y radial del brazo izquierdo con zonas de anestesia e hipoestesia en dicho miembro. El resultado del estudio anatomopatológico se informa lepra borderline evolucionando a lepra lepromatosa, así como baciloscopía de Hansen codificación 2. El caso fue reportado y remitido a su área de salud para el tratamiento y control del mismo. Decidimos publicar el caso por la importancia de realizar el diagnóstico precoz de esta enfermedad.

Palabras clave: lepra; enfermedad de Hansen; diagnóstico tardío.


ABSTRACT

This paper presents a case of a patient admitted to the dermatology department of our hospital with-bullous ulcerative skin lesions at the left hand, this associated to sensitivity affectation. All of the clinical symptoms has 4 years of evolution. At physical examination we observed thickness in the cubital and medial nerves of left arm, with anesthesia and hypoesthesia. The result of the pathological study showed Borderline Leprosy evolving to lepromatose leprosy and Hansen smear code 2. The case was reported and remitted to their health area for the treatment and control of it. It is important to do an early diagnosis of Leprosy.

Key words: Leprosy; Hansen disease; late diagnosis.


 

Recibido: 11 de abril de 2015.

Aceptado: 25 de mayo de 2015.

 

 

INTRODUCCIÓN

La lepra se considera una de las enfermedades más antiguas de la humanidad; es muy probable que sea originaria de la India, ya que la primera descripción auténtica sobre las variadas formas que posee proviene de ese país y se remonta al año 600 a.c.(1)

EL agente causal de la enfermedad, el bacilo Mycobacterium leprae, descubierto en 1873 por el médico noruego Gerhard Henrik Armauer Hansen, requiere condiciones especiales para manifestar su patogenicidad, no crece in vitro porque necesita de una célula huésped para obtener sus nutrientes esenciales y de ambientes con temperaturas inferiores a 37 ºC para desarrollarse, como las regiones más frías del cuerpo (lóbulo de la oreja, nariz, testículo, nervios).(2)

Esta enfermedad constituye un problema social y de salud en muchos países en desarrollo; su gravedad se evalúa teniendo en cuenta su duración, las incapacidades que causa y sus consecuencias humanas y sociales para los enfermos y sus familiares. Ninguna otra enfermedad provoca una reacción tan adversa en la comunidad, ni causa tanto sufrimiento.(1,3) El modo de transmisión no se ha definido con claridad, pero es determinante para el contagio el contacto íntimo y prolongado; el período de incubación es variado: desde nueve meses hasta veinte años y ha representado un serio problema de salud para muchos de los países en vías de desarrollo, por tener estilos de vida que favorecen la infección. Hay estudios que la asocian con la pobreza, al existir una disminución de los enfermos en países desarrollados económicamente y con medios sanitarios adecuados.(4,5)

Durante los últimos 15 años, casi 11 millones de personas se han curado de lepra gracias a la politerapia, lo que se traduce en la eliminación de la enfermedad como un problema de salud pública en 104 países.(3)

Es un propósito del programa elaborado para su erradicación, cumplir con los objetivos siguientes: reducir su incidencia y prevalencia, prevenir el desarrollo de incapacidades mediante el diagnóstico precoz, el tratamiento controlado y el corte de la cadena de transmisión, así como realizar una educación sanitaria al enfermo, sus familiares y a la comunidad.(4)

 

 

CASO CLÍNICO

Paciente masculino de 55 años de edad, casado, bebedor habitual con frecuencia semanal, refiere que hace 4 años comenzó a presentar ampollas en las plantas de los pies y las palmas de las manos, por lo cual fue tratado con oxacilina, azitromicina, tetraciclina y otros antibióticos, además de tratamientos locales con cremas de antibióticos y fomentos antisépticos sin lograr curación de las lesiones. Acude a consulta de Dermatología de nuestro hospital donde es valorado y se decide su ingreso para realizar un mejor estudio y tratamiento.

Examen dermatológico: Lesiones exulcerativas, fondo limpio con buen tejido de granulación, límites irregulares, aspecto serpiginoso de varias formas, redondeadas y alargadas, localizados en los dedos de la mano izquierda. En la cara dorsal del cuarto dedo presenta una lesión ulcerativa alargada que toma de la primera a la tercera falange con costras adheridas. Pequeña costra y fisura de aproximadamente 1 cm de diámetro localizada en la región tenar con toma de la sensibilidad hipostesia y anestesia. Además, presenta lesiones ampollares de contenido claro localizadas en la palma de la mano izquierda (Fig. 1).


Fig. 1- Lesiones cutáneas en la palma de la mano izquierda.


Examen neurológico: Trastornos de la sensibilidad tanto hipostesia como anestesia en la parte anterior y posterior de la mano, así como brazo y antebrazo izquierdo, con engrosamiento del nervio cubital y radial (Fig. 2).


Fig. 2- Engrosamiento de nervio cubital.


Baciloscopía: Nasal, auricular y codos: codificación 2.

Biopsia de piel: Se observa atrofia epidérmica, con escasos histiocitos, presencia de anejos epidérmicos con un número alto de bacilos en relación con vasos y anejos epidérmicos (Fig. 3). El cuadro histológico sugiere lepra borderline evolucionando a lepra lepromatosa.

Fig. 3- Biopsia histológica de piel que sugiere lepra borderline evolucionando a lepra lepromatosa.

 

COMENTARIO

La lepra es una enfermedad infecciosa sistémica, poco contagiosa, crónica, que afecta principalmente la piel y los nervios periféricos. Afecta a personas sin distinción de edad ni sexo. El agente causal es el Mycobacterium leprae, bacilo ácido alcohol resistente.(1) Se define como caso de lepra a la persona que tiene una o más de las características siguientes y que aún no ha terminado un ciclo completo de tratamiento: lesiones cutáneas características, hipopigmentadas, hiperpigmentadas o rojizas, con trastornos de la sensibilidad, afección de los nervios periféricos, demostrada por un engrosamiento definido con pérdida de sensibilidad y de fuerza en los músculos de las manos, los pies y la cara, además de presencia de bacilos ácido-alcohol resistentes en frotis cutáneo o biopsia de piel.(1-5) El diagnóstico temprano, realizado en el primer año de la aparición de los síntomas iniciales de la enfermedad, reviste la mayor importancia y evita las discapacidades.(1) En Cuba se implementa el programa de prevención y control de lepra, vigente desde 1962, que se ha actualizado de acuerdo con el desarrollo del Sistema Nacional de Salud y los avances científico-técnicos que se han logrado en el conocimiento de la enfermedad. La tasa de prevalencia de lepra en nuestro país en el año 2014 fue de 0,2 por 10 000 habitantes, por lo que la lepra en Cuba no se considera un problema de salud.(5)

Este paciente, basándonos en el examen clínico dermatológico y la afectación de los nervios periféricos, se define como portador de una lepra borderline evolucionando a lepra lepromatosa. Posterior a su diagnóstico fue remitido a consulta de Dermatología por su área de salud para el control y tratamiento de su enfermedad.

Se debe recordar siempre que la lepra en ocasiones se presenta enmascarada y simula diversas enfermedades que puede imitar diferentes patologías neurológicas y/o dermatológicas. Cuando se diagnostica temprano el 95 % de los enfermos cura con tratamiento, sin dejar secuela alguna. Pero cuando su diagnóstico es tardío, deja grandes mutilaciones, afección de vísceras, y el paciente queda con discapacidades.(6,7) El diagnóstico anticipado y la educación a los enfermos previene la aparición de estas discapacidades.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Díaz Almeida JG. Lepra. En: Manzur Katrib J, Díaz Almeida JG, Cortés Hernández M. Dermatología. Ciudad de La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2002. p. 200-12.

2. Gallo M, Ramos J, Albuquerque E, Nery J, Sales AM. Alocação do paciente hanseniano na poliquimioterapia: correlação da classificação baseada no número de lesões cutâneas com os exames baciloscópicos. An Bras Dermatol 2003;78:415-24.

3. Gupta R KH, Bharadwaj M. Revalidation of various clinical criteria for the classification of leprosy -a clinic- pathological study. Lepr Rev 2012 Dec; 83(4):354-62.

4. Organización Panamericana de la Salud. Lepra al día. Boletín Eliminación de la lepra de las Américas; 2001.

5. Lepra: Normas Técnicas para el control y tratamiento. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2008. p. 7.

6. WHO. Leprosy Elimination Project. Desafíos para la consecución de la eliminación de la lepra. Indian J Lepr. 2005;72(1):33-45.

7. Figueiredo OC, Piñeiro Maceira IJ, Miranda II A, Oliveira L. Early diagnosis of relapse in borderline leprosy: two case reports. Rev Inst Med trop S Paulo 2011;53(6).

 

 

Conflictos de intereses

Los autores declaran que no existen conflictos de ningún tipo con la elaboración de este documento.

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